Mi deseo más grande
es temerte a ti, Señor
alejarme del pecado
y poder ser de tu agrado.

Los personas tienen favoritos
pero no tú, Dios.
Tú no tienes favoritos,
amas a todos tus hijos.

Aunque nadie me vea
tú me ves, oh Dios.
Tú te has fijado en mí,
ya no me siento invisible.

Cuánto amor me das,
me aceptas tal cual soy.
Tu gracia me llena,
tu amor me completa.

 

Silvana

Silvana

Estudiante de la EDE