Almuñecar es un pueblo costero de Granada donde queremos establecer una presencia de JCUM. Un equipo de la EDE V4V de diez adultos y dos niños pasaron diez días allí bajo todo el calor de julio, trabajando con la Iglesia Reformada y con el centro para discapacitados ASINAL.

Todas las tardes bajamos al paseo marítimo para hacer un programa para los niños del pueblo con teatro, bailes y canciones. Natali asumió el reto de ser el «MC» o presentadora del programa, con toda la gracia que la caracteriza.

Jitu, el Director de la EDE, y su esposa Vane viajaron a Almuñécar junto con sus dos hijos pequeños y dijo Vane que le hacía muchísima ilusión hacer una campaña en España, en familia, con sus hijos, después de tantas campañas en la India. Así que fue la «familia en misiones», y realmente cada uno se ha involucrado. Vanesa con su tutú haciendo bailes y dramas en la calle con el resto de la EDE; los dos hijos se involucraron y conectaron muy bien con la gente. Dijo Vane que a pesar de su corta edad, se dieron cuenta de la necesidad de Dios que tenía la gente y se acercaban a entregar tratados, mirándola a los ojos. Josué llevaba su cartel de «Quiero bendecirte» y muchas personas fueron tocados al ver como oraban los niños. Jitu también participó, bailando y hablando con las personas que se acercaban.

Para Vane era muy significativa conectar con los españoles en este pueblo. Incluso cuando no querían los tratados, no hubo rechazo, sino que fueron muy abiertos. Tuvo muy buenas conversaciones, escuchando a la gente hablar de su creencia en Jesús, su fe, que viven a su manera. Para ella fue muy especial ver el corazón receptivo de la gente. A una persona que no quiso el tratado, le preguntó si podía bendecirla y enseguida aceptó y fue muy tocada, dándole gracias y besos por la bendición de Dios. Dios sigue moviéndose en España y en el corazón de los españoles hay hambre por conocerlo.

Silvana cuenta que para ella una de las experiencias más hermosas de la campaña de Almuñécar fue la de ayudar en la escuela de verano de la mano de ASINAL (Asociación para la Integración de los Niños de Almuñécar). «Jugamos y pasamos tiempos valiosísimos con niños con autismo y síndrome de Down. Sentí el amor de Dios en cada niño y además me ha inspirado muchísimo el trabajo de los psicólogos, así como el testimonio de los cambios que ven en ellos».

Para Amparo también, trabajar con ASINAL fue lo más impactante.

«Trabajé con Patricia todo el día, y me entusiasmó la ilusión y energía con que hace todo. Tiene síndrome de Down y aunque tiene 23 años, es como una niña de 10. Para ella, todo es especial, todo es alegría, todo es nuevo, todo es importante. Para mí, el viaje a Almuñécar mereció la pena solo por conocerla a ella. La vida para ella es tan sencilla».

«También, ver cómo trabaja la gente en este centro es impresionante. Es un voluntariado, y dan su tiempo, sus conocimientos, y lo hacen de todo corazón. Ir a trabajar al campamento de niños con discapacidades fue increíble».

Durante un día y medio todo el equipo se arremangó para pintar la iglesia anfitriona. ¡Quedó preciosa!

La iglesia no dejó este mensaje de agradecimiento: «Queremos dar las gracias al equipo de JCUM que ha estado este año con nosotros trabajando con familias, colaborando con ASINAL una asociación local que ayuda a niños autistas y como colofón pintándonos el local de la iglesia. ¡El Señor os bendiga!»

Iglesia Evangélica Reformada de Almuñécar